Incienso: mitos, realidades y uso correcto. Creencias acerca del Incienso

Muchas personas creen que quemar incienso “purifica el alma”…o bien, que “ahuyenta” a los “malos espíritus”….

Si bien es cierto que en el pasado las sociedades china y japonesa usaron el incienso como parte integral de la adoración de las deidades hindúes y que tiene un uso importante en religiones como la budista , la católica ( para la adoración eucarística, en procesiones et c) no lo es menos que alrededor del incienso se han tejido una serie de leyendas, en cuanto a supuestas propiedades “mágicas” que poco o nada tienen que ver con la realidad.Incienso 7

Desde un punto de vista estrictamente profesional y teniendo en cuenta que los aromas en sí, todos, desde la antigüedad, tienen efectos beneficiosos para nuestros sentidos, queremos comentar algunos puntos de interés, para todos aquellos a quienes nos gusta quemar incienso aunque sea, por el simple hecho de perfumar  una  estancia.

Los riesgos del uso indiscriminado e inadecuado de los  “Inciensos”

Hoy por hoy, y como consecuencia  de las desafortunada crisis, y amparándose bajo la calificación de “artesanía”, muchas personas  se han dedicado a fabricar barritas o conos de incienso.

El incienso, ni es un juguete, ni  es una simple  opción  para aromatizar… existen muchas e infinitas clases de inciensos, pero no todos cumplen con las normativas implícitas de salubridad.

Si nos paramos a analizar, o simplemente a indagar sobre incienso, al cual se le atribuyen propiedades “esotéricas y / o  curativas”,  en cualquier buscador de Internet, podemos encontrar “soluciones”  como las siguientes:

  1. “Si os preocupa el humo negro, tranquilos que estáis limpiando bien ”
  2. “Si el humo es negro indica que se está empezando a remover la energía negativa del deseo….”
  3.  “Para saber si te han echado mal de ojo!! Un método es  encender una varilla de incienso y si el humo que desprende sale negro es síntoma de ello”

Y así sucesivamente.

Sin entrar en las creencias, supersticiones, ritos que cada persona pueda tener y  las cuales no vamos a valorar, pues se trata de opciones personales , si vamos a intentar clarificar un poco el significado del ” color ” de los humos producidos por la combustión de una barra de incienso y que desde luego poco tiene que ver con el mal de ojo, la limpieza o la “energía negativa”.

Históricamente, el incienso que se ha utilizado en cada lugar se ha compuesto de diferentes elementos: resinas y maderas sobre todo. Se ha usado desde resina de árboles de la familia de la Boswellia, hasta resina de cedro del Líbano Cedrus libani hasta sabina real (Juniperus lycia o Juniperus thurifera) proveniente de África, que por poseer trementina exhala un agradable perfume.

La obtención de la gomorresina del incienso se realiza haciendo una incisión en los troncos de los árboles de la Boswellia, de esta manera la resina fluye, se seca al contacto con el aire y se forman entonces pequeños granos redondeados de una coloración amarilla pálida y opaca, de textura quebradiza y cuyo diámetro no pasa de los 2 cm. Cuando los granos entran en contacto con el fuego se derriten, exhalando así su exquisito aroma.

El incienso pertenece al género botánico Boswellia; así, tenemos en China el uso de Boswellia sacra, en Abisinia, Boswellia papirifera, en la India, Boswelia serrata, y en Oriente Medio y África del Norte, Boswelia carterii.

Estamos pues ante una mezclas complejas de productos orgánicos e inorgánicos de muy distinta naturaleza en función del origen , proporciones y tipología dependiendo del modo de fabricación e ingredientes puestos en juego en la obtención del incienso.

¿ Que es el humo en realidad?

Nos ha parecido oportuno introducir una definición clara de la palabra humo pues no todo el mundo conoce lo que es en realidad, aunque todos lo hayamos visto muchas veces en nuestra vida.

El humo es una suspensión de partículas de muy distinta naturaleza en el aire resultado de la combustión incompleta  de un combustible.

Si la combustión es completa ( alta temperatura)  se generan muy pocos humos ya que únicamente se produce vapor de agua, dióxido de carbono y otros gases , en muchísima menor cuantía. Esto es así porque  tanto el vapor de agua como el dióxido de carbono producidos son incoloros.

El humo “Blanco”

El  humo de color blanco  producto de la mezcla del vapor de agua mas otros compuestos volatilizados y otros cuya combustión ha sido parcial , por lo tanto  estamos ante una emulsión aérea de composición muy compleja, es un efecto típico de la combustión de elementos vegetales, aunque no siempre tiene por que producirse como consecuencia de la combustión de uno de ellos.

 En lineas generales se puede afirmar que el humo blanco es tóxico por inhalación , aunque sus efectos pueden no ser inmediatos pues generalmente  se requiere una exposición prolongada al mismo. Es importante destacar que  cualquier clase de humo puede contener  compuestos carcinógenos en cantidad variable y  por lo tanto provocar cáncer después a largo plazo. Por eso se recomienda no usar estufas o calderas dentro de hogares, ya que pueden tener alguna rasgadura  . Puede ser peligroso e implicar riesgo de asfixia cuando su concentración es elevada. El humo blanco es también característico de la combustión del tabaco. Como información adicional, indicaremos que un cigarrillo tipo está  compuesto de tabaco, papel y hasta 599 aditivos. Al quemar un cigarrillo se crean más de 4000 compuestos químicos en dicho ” humo blanco” muchos de los cuales pueden llegar a ser carcinógenos.

El humo “Negro”

Si el color del humo es NEGRO, estamos entonces ante una combustión  muy  deficiente e incompleta, y tendremos además de todo lo mencionado anteriormente muchas partículas de carbono en suspensión y multitud de compuestos  de muy distinta composición. Suele ser también indicativo de la presencia de polímeros sintéticos como determinados tipos de plástico o resinas caucho etc. Es sumamente peligroso por su elevada toxicidad y puede matar en muy poco tiempo si la concentración es elevada.

La combustión del Incienso :

Como sabemos, para la obtención del aroma característico del incienso, es necesario que este arda.

Anteriormente comentábamos que el incienso es una  mezcla de muy distintas sustancias, que puede tener distintas formas, por ejemplo de varillas, polvo , esquirlas o cualesquiera,. Esta mezcla  ARDE cuando se le aplica suficiente calor por mediación de una llama , produciéndose una reacción química de COMBUSTIÓN  entre los distintos componentes de la mezcla y el oxígeno del aire.

Dicha combustión es extensa y rápida al inicio y con presencia de llama y abundante humo que puede suele ser de color blanco, gris o en algunos casos casi negro , para pasar a una combustión posterior controlada  ( sin llama) y con mucha menor cantidad de humo.

A partir de aquí ocurren una serie de transformaciones en la zona de la varilla o esquirla  que está ardiendo y sus proximidades. En la zona próxima a la brasa y por efecto del calor de la misma, se va a producir la sublimación-evaporación de un numero indeterminado de compuestos químicos , entre los cuales pueden estar por ejemplo los responsables del aroma(s) del incienso que se trate. Si nos situamos en la brasa propiamente dicha, que es donde ocurre la verdadera combustión y por tanto las distintas reacciones químicas entre el oxigeno del aire y los compuestos constituyentes del incienso, se nos va a producir invariablemente dióxido de carbono + agua + una cantidad variable de monóxido de carbono ( muy tóxico y peligroso) + eventualmente óxidos de nitrógeno y de azufre + otros compuestos .

Por lo tanto la conclusión es clara. La presencia de ” humo negro ”  nada tiene que ver con energías, males de ojo o cualquier otra ocurrencia, sino con una combustión deficiente, producto de la mala calidad de dicho incienso por lo que debe ser desechado de manera inmediata.

Así pues, y como regla general cuanto menor sea la cantidad de humo producido por un incienso y cuanto mas claro sea este , de mejor calidad será. Por el contrario cuando el humo es negro, es señal inequívoca de mala combustión y por lo tanto su uso no es aconsejable. Si cuando está ardiendo un incienso, situamos una servilleta extendida a modo de filtro  sobre el humo a una distancia prudencial  de unos 8 – 10 cm y tras unos minutos de exposición, observamos manchas de color negro o círculos de dicho color, estamos ante inciensos de baja calidad, que es mejor no usar. Un buen incienso no debe producir NUNCA humos negros.

Precauciones Adicionales al quemar incienso. ( y cualquier otra cosa ) en espacios cerrados.

Además de la calidad intrínseca del mismo, debemos de utilizarlo siempre en lugares con buena ventilación. Si las condiciones climatológicas son adversas (  frío) , es conveniente proceder a ventilar las habitaciones  de manera programada. Ante cualquier síntoma como dificultad respiratoria, escozor de ojos, mareos , tos et c, apague inmediatamente la fuente de humo,  y salga al exterior. Hecho esto proceda a ventilar la habitación durante un buen rato.

Una vez más el uso de este tipo de productos , requiere del empleo de nuestro sentido común…que como ya sabemos por desgracia es el menos común de los sentidos. No conviene tampoco alarmar sobre el humo en si mismo, ya que el ser humano lleva haciendo hogueras desde tiempo inmemorial , y utilizándolas para cocinar los alimentos. Todo en su justa medida , ni alarmismo ni relajación, simplemente precaución. Y sobre todo nunca haremos bastante hincapié en el hecho de que SIEMPRE DEBEN MANTENERSE ESTE TIPO DE PRODUCTOS LEJOS DEL ALCANCE DE LOS NIÑOS.

Otros consejos y valoraciones útiles

El incienso no ha  de ser visto solamente como un medio para aromatizar una estancia, pese a que  es su función principal.

Hay que tener en cuenta una serie de premisas, muy importantes a la hora de adquirir un perfume para nuestro hogar, puesto que, además de identificarnos  y personalizarlos  ante los demás con un aroma concreto, es muy importante que este aroma sea absolutamente inocuo para nuestra salud.

Si bien es cierto que un aroma nos ayuda a relajarnos y a “soñar despiertos”,  este aspecto no debe separarnos de la realidad, por mucho que no atraiga un aroma en concreto.

Más allá de un mero interés comercial, desde Fanalia queremos que todos nuestros clientes, amigos, y también todos aquellos interesados en el mundo de los aromas para el hogar, tengan la máxima información sobre cómo deben elegir adecuadamente las fragancias que, sin duda alguna, les identificará a ellos mismos, transmitiendo a la par un carácter propio ante los demás.

Nuestros inciensos, sin excepción, son producidos de manera artesanal por personal experto, mediante el empleo de raíces, hierbas  y resinas de origen natural  realizando sobre ellos  el debido control de calidad de los  humos para su tranquilidad. La política general de Fanalia es suministrar productos de alta calidad tanto en diseño como en características físico químicas, y esta calidad, lógicamente tiene un precio, cuestión que sin duda saben apreciar nuestros clientes y amigos.

¿ Y usted que opina sobre el incienso y su uso ?